En estos días en los que los atletas españoles están encontrándose
dificultades para conseguir medallas en los Juegos Olímpicos, después de tan
solo 3 días de competición empiezo a ver (sobre todo por Twitter) gente que
critica, hace burlas e incluso cuestiona la calidad y la entrega de nuestros
deportistas. La misma gente que durante los últimos cuatro años (desde Pekín
exactamente) no ha visto ni un solo partido, jornada o competición de estos
deportes. Pues bien, a toda esta gente le diría que no tienen ningún derecho a
hacerlo. Es muy fácil ignorar todos estos deportes durante todo ese periodo y
después, en el momento de la competición criticar desde casa a unos deportistas
que entrenan cada uno de los días de los cuatro años anteriores y para los
cuales los Juegos Olímpicos es la competición más importante que existe en sus
carreras deportivas. Y obviamente, dan absolutamente el máximo de ellos para
intentar lograr la medalla de oro.
Como solemos decir orgullosos por ahí, “Spain is different”. Y es cierto,
lo es y muchas veces no para bien. Aquí criticar sin tener ningún tipo de
conocimiento es deporte nacional. En un país en el que el 95% del tiempo de
deportes en los telediarios está dedicado a fútbol (y a su vez casi en su
totalidad a los dos equipos importantes) y el otro 5% se lo reparte el
baloncesto, el tenis, la fórmula 1 y ocasionalmente alguna victoria en un
campeonato del mundo de algo, cuando llegan las olimpiadas descubrimos
asombrados que hay deportistas en disciplinas como natación, artes marciales,
remo, atletismo, esgrima, waterpolo y un largo etcétera que seguramente
incluiría nombrar casi la totalidad de las disciplinas olímpicas. Y lo que es
más increíble, consiguen medallas. Pero como aquí somos “asín”, si se les
ocurre en algún momento fallar y no conseguirlas, empezamos a criticar y a
escribir estupideces sobre ellos (disciplina en la que seguramente seríamos
campeones olímpicos).
El único deporte que tenemos derecho a criticar es el fútbol, donde
nuestra selección ha hecho el ridículo precisamente porque no valoran la
competición. El fútbol es el único deporte en el cual la competición olímpica
no es la mayor de las competiciones. Lo de los arbitrajes y el juego limpio en
este deporte es algo a lo que debería de dedicar una entrada entera, por lo que
no me extenderé con ello.
En este país existen esos deportes y gente que los practica a un nivel
profesional a diario en unas condiciones muy modestas y con un presupuesto
limitadísimo, en el que en muchas ocasiones son ellos los que invierten dinero
para poder seguir con su formación. Mientras tanto, en los clubes de fútbol se
mueven cantidades millonarias en patrocinadores y derechos televisivos y se les
paga a los jugadores sueldos de en ocasiones millones de euros. Bastante tienen
nuestros deportistas olímpicos con estar ahí, compitiendo con el resto de
países que invierten mucho más en la preparación de sus deportistas. Yo soy de
los que no sigo muchos de estos deportes (aunque sigo algunos) y por este
motivo aunque apoyaré a los deportistas españoles y me alegraré si ganan alguna
medalla, no voy a criticarlos ni una sola vez si no lo logran, porque no tengo
ningún derecho a hacerlo. Y espero que los que me leáis sigáis mi ejemplo. Se
merecen nuestro apoyo, no que les exijamos resultados.
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