Hace tiempo también se hizo conocida la página www.calatravatelaclava.com, donde
se habla también sobre este señor y todos sus negocios con la Comunidad
Valenciana y resto del mundo. Pero bueno, no he empezado esta entrada para
copiar las críticas que se hacen de Calatrava. El otro día me vi envuelto en
una conversación donde se me hacía la temida pregunta para cualquier estudiante
de arquitectura: ¿qué futuro ves cuando acabes la carrera? Después de varias
convulsiones y miradas de odio decidí rendirme y contestar, a mi estilo.
Cada vez pienso con más fuerza, y el mundo me da la razón, que no hace
tanta falta tener una carrera para ganar mucho dinero y tener éxito, y en caso
de sacarte una carrera, no hace falta ser el mejor en ella. Es cierto que siendo
de los mejores de tu promoción tienes más posibilidades de encontrar trabajo después,
pero es muy probable que no llegues a ganar mucho dinero hasta pasados unos
años, empezando con un sueldo miserable y contrato temporal como becario y
puede que después de una vida trabajando y quedándote calvo lo máximo que
consigas es un buen sueldo para vivir con holgura, que oye, no está nada mal
hoy en día. Pero para ganar dinero al nivel que gana gente como Calatrava no
necesitas ser tan bueno en lo que haces. Los hombres más ricos del mundo no
tienen varias carreras, de hecho muchos de ellos ni siquiera tienen una y han
montado una empresa de miles de millones. ¿A dónde quiero llegar? A que lo
realmente importante es el espíritu emprendedor, la habilidad en las relaciones
sociales y el instinto empresarial que te hace ver las oportunidades cuando se
te presentan. Y hoy en día, tal y como está la situación en nuestro país, quien
no tenga contactos y sepa dónde colocarse, en España no tiene nada que hacer. Este
siempre ha sido un lugar donde a los mejores se les intenta hundir para que los
mediocres (eso sí, amigos tuyos) puedan abrirse paso. Esta no es una
competición limpia, y nadie dijo nunca que lo fuera. Por eso si quiero
dedicarme a esto, optaré por irme fuera, a un lugar donde se valoren otro tipo
de cosas.
Pero aquí hemos venido a hablar de Calatrava. Él y Joaquín Torres son el
ejemplo perfecto de arquitectos con éxito que en estos momentos de crisis se
están forrando. Y os diré las razones del éxito de cada uno de ellos, desde el
punto de vista de los tres factores que he dicho antes.
Calatrava: Arquitecto archiconocido. Se caracteriza por hacer cosas
orgánicas que se parecen a cosas reales, como ojos, peces, etc. Es como Gaudí,
pero con menos talento. Eso sí, con gran éxito.
- Espíritu emprendedor: Calatrava tiene un estilo propio, innovador. Decidió
arriesgarse y seguir fiel a ese estilo, y a pesar de que muchos que entendemos
de arquitectura consideramos muchos de sus proyectos como aberraciones, su
estilo con la gente de a pie, que es lo que importa, funciona.
- Relaciones sociales: Ha sabido iniciar y mantener contactos con la gente con
poder de la Comunidad Valenciana, la gente que podría ser capaz de poner el
dinero para sus proyectos. Nadie como él ha sabido ganarse el corazoncito de Camps
y Rita Barberá para que le financiaran cualquiera de sus locuras, incluidas
maquetas que ni se llegaron a construir.
- Instinto empresarial: Ha sabido aprovechar la oportunidad de los aires de
grandeza del PP valenciano en su lucha por poner a Valencia en el mapa y
aprovechando sus contactos, convertirse en ese arquitecto de referencia que
hiciera muchos de los megaproyectos para la ciudad.
Joaquín Torres: Odiado por muchos, entre otras razones por sus
apariciones televisivas en Telecinco, haciendo que media España piense que los
arquitectos somos así. Se dedica a hacer casas para famosos.
- Espíritu emprendedor: También es la creación de un estilo, de una marca
reconocible. Ha sabido iniciar un estilo y abrirse paso en un mercado concreto
aprovechando sus oportunidades.
- Relaciones sociales: Sus apariciones en televisión pueden resultarnos un
insulto a los arquitectos con un mínimo de clase, pero lo cierto es que son súper
efectivas, labrándose una reputación entre la gente que no tiene mucha idea de
arquitectura y se impresiona con cualquier cosa (que ojo, es mucha). Su agenda
de contactos con gente importante y con dinero como jugadores del Real Madrid
hace mucho.
- Instinto empresarial: Se ha metido en lo que para mí es uno de los mercados
más lucrativos en la arquitectura en este momento: la construcción de casas de
lujo. No todo el país está en crisis, y de hecho, la gente rica tiene más
dinero ahora que antes de la crisis. Es el mercado perfecto, y Joaquín Torres
lo ha sabido encontrar.
Bien, después de todo este rollo que he soltado, quiero llegar a una
conclusión. Podemos reírnos todo lo que queramos de Calatrava y Joaquín Torres,
y de arquitectos de éxito similares a ellos (podríamos hacer una larga lista),
pero hay que tener clara una cosa. Puede que sean ética y moralmente
reprochables en cuanto a la arquitectura, pero como empresarios, son realmente
buenos. Y en esto consiste por desgracia este mundo. Si quieres vivir bien,
tienes que ganar el mayor dinero posible, y esta gente sabe cómo hacerlo y no
hacen daño a nadie (bueno, Calatrava quizás se llevó algo, pero hasta que no lo
juzguen por ello no lo ha hecho). La pregunta que tenéis que haceros es: ¿os
sentiríais bien con vosotros mismos haciendo lo que hace Calatrava y ganando
una pasta o preferiríais hacer buena arquitectura y ganar un sueldo con el que
vivir cómodos y bien?