jueves, 12 de julio de 2012

Andrea Fabra y el "que se jodan!"


No he podido resistir la tentación de dedicarle una entrada a esta señorita. Y hasta aquí por hoy mis elogios hacia ella. Hoy alguien, analizando el video de la comparecencia de Rajoy de ayer en el Congreso, ha descubierto que la diputada del Partido Popular en el Congreso, Andrea Fabra, dejó escapar un delicado “que se jodan!” mientras Rajoy anunciaba recortes que afectarán a las prestaciones por desempleo. Ese “que se jodan!” la ha convertido en 1º TT en España y 3º TT mundial. Tres palabras dichas desde lo más profundo del corazón. Unos dicen que dirigidas hacia la oposición y otros que dirigidas a los más de 5 millones de parados que hay en España.

En cualquier caso, el acto de levantarse del cómodo sillón de diputado y acoger entre efusivos aplausos y gritos de “que se jodan!” los recortes más duros de la historia de la democracia, no me negaréis que resulta como poco ofensivo. El tema de recoger entre aplausos estas medidas ya es grave desde el punto de vista ético y moral, pero si a ello le sumas que eres la hija de uno de los hombres con un historial de cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias e incluso extorsión más grandes de España, la cosa se pone fea. Porque mucha casualidad sería que ella estuviera en el Congreso sin que su padre haya tenido que ver en su colocación… ¿o no? Ella, al igual que casi toda la familia Fabra, está siendo investigada por innumerables delitos fiscales relacionados con su padre.

Andrea Fabra es el ejemplo perfecto de la clase política en España. Una licenciada en derecho que empezó su carrera política enchufada por un familiar (no hace falta que os diga quién fue) como asesora parlamentaria del Secretario de Estado de Hacienda. Después se pasó a gerente de Relaciones Institucionales Internacionales en Telefónica antes de pasar al Senado en la anterior legislatura y al Congreso de los Diputados en la actual. Una carrera meteórica sin duda. Actualmente es vocal del PP en el Congreso de la  comisión de Educación y Deporte y de Sanidad y Servicios Sociales. Todos ellos cargos que si realmente tuvieran alguna utilidad aparte de malgastar dinero público y privado en su sueldo no requerirían de una licenciada en derecho.

Y además de esto, Andrea Fabra representa vivamente, como diría Pep Guardiola, los “valores y humildad” de este Gobierno (o el señorío si sois más de Mourinho). Representa el desprecio continuo que hace este Gobierno a la sociedad española, a la que en campaña electoral tanto prometió y que ahora usa para sacar el dinero que necesita para tapar los destrozos que una serie de irresponsables ha causado en este país. Unos causantes de la crisis que gracias a este Gobierno continúan yéndose de rositas sin ninguna consecuencia ni sanción. Porque mientras la clase política en este país siga estando formada por personas como Andrea Fabra, este país no tiene salvación. Mientras nos gobierne este tipo de personajes despreciables, en España no habitará la  esperanza, ni habrá futuro para nuestros hijos.

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