lunes, 16 de julio de 2012

Serie recortes II: Fraude fiscal


Hoy voy a proponeros un recorte de 32.000 millones de €. Sí, 32.000 millones de € al año, que harían un total de 64.000 millones en dos años y sería muy similar a los 56.000 que recortó Rajoy la semana pasada. Un recorte que no invirtió un solo euro en la lucha contra el fraude fiscal, y que minó significativamente el poder adquisitivo de funcionarios, parados y en general, con la subida del IVA, el de todos los españoles (los que lo pagamos claro). De hecho, el IVA se subió con la impresentable excusa de que si todos los españoles lo pagáramos no haría falta subirlo. Lo cierto es que se subió el IVA entre otras las razones porque el Gobierno, igual que otros Gobiernos anteriores se siente más incapaz que nunca de luchar contra el fraude fiscal.

Sobre eso es de lo que voy a hablar hoy: el fraude fiscal. El fraude fiscal abarca desde comprar un producto o servicio sin pagar el IVA hasta mentir en la declaración de la renta para evitar pagar los diversos impuestos que se nos exigen. En España, el dinero que el Estado pierde al año por culpa del fraude fiscal es de alrededor de 82.000 millones, que resultan de multiplicar el 23% del PIB no declarado (unos 230.000 millones de €) por el impuesto medio que se suele aplicar (un 36%). Este 23% es solo 2 puntos inferior al 25% de Grecia, y todos sabemos cómo están en Grecia. La reducción del fraude fiscal es algo imprescindible para tener una economía sana, y debería de estar en torno al 8 o 10% que es lo que tienen países como EEUU o Francia. Sin embargo, mi plan de recortes no sería tan ambicioso, y sería suficiente con reducir el fraude fiscal al 14% del PIB, que es la media de la Unión Europea, dando como consecuencia el ahorro de 32.000 millones de € del que hablo. Si redujéramos nuestro fraude fiscal al de Francia, el ingreso aumentaría hasta los 46.000 millones de €, lo que supondría acabar el año prácticamente con déficit 0.

Muchos me diréis que esto es una utopía, un sueño imposible de cumplir propio un idealista. Pues no, es perfectamente asumible. Este Gobierno se ha excusado en que el tiempo juega en nuestra contra y que lo que necesita ahora mismo España es medidas de austeridad y un largo etcétera. Los anteriores Gobiernos se excusaron en la dificultad que tendría realizar algo así. Todo mentira. Es posible tomar medidas como realizar un seguimiento exhaustivo mediante campañas de inspección, limitar a 600€ al día la retirada de efectivo de cajeros (recurriendo a que si es necesario retirar más tengas que dar explicaciones en el banco de para qué lo vas a usar), aumentar el uso de las tarjetas de crédito que permite tener más controlados los gastos, y sobre todo, endurecer las sanciones tanto económicas como penales y agilizar la justicia en casos de fraude fiscal, obligando a que los que hayan robado dinero público lo devuelvan lo antes posible. Por supuesto, no sería necesario ninguno de los recortes que se presentaron la semana pasada.

Esto no es una utopía, todos sabemos por qué no se ha hecho ya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario