lunes, 25 de junio de 2012

Analizando a Calatrava


Hace unos días leí el famoso artículo que hay circulando por la red con el título “Desmontando a Calatrava”. Podéis leerlo aquí:
http://www.jotdown.es/2011/05/desmontando-a-calatrava-como-acabar-de-una-vez-con-los-arquitectos-estrella/

Hace tiempo también se hizo conocida la página www.calatravatelaclava.com, donde se habla también sobre este señor y todos sus negocios con la Comunidad Valenciana y resto del mundo. Pero bueno, no he empezado esta entrada para copiar las críticas que se hacen de Calatrava. El otro día me vi envuelto en una conversación donde se me hacía la temida pregunta para cualquier estudiante de arquitectura: ¿qué futuro ves cuando acabes la carrera? Después de varias convulsiones y miradas de odio decidí rendirme y contestar, a mi estilo.

Cada vez pienso con más fuerza, y el mundo me da la razón, que no hace tanta falta tener una carrera para ganar mucho dinero y tener éxito, y en caso de sacarte una carrera, no hace falta ser el mejor en ella. Es cierto que siendo de los mejores de tu promoción tienes más posibilidades de encontrar trabajo después, pero es muy probable que no llegues a ganar mucho dinero hasta pasados unos años, empezando con un sueldo miserable y contrato temporal como becario y puede que después de una vida trabajando y quedándote calvo lo máximo que consigas es un buen sueldo para vivir con holgura, que oye, no está nada mal hoy en día. Pero para ganar dinero al nivel que gana gente como Calatrava no necesitas ser tan bueno en lo que haces. Los hombres más ricos del mundo no tienen varias carreras, de hecho muchos de ellos ni siquiera tienen una y han montado una empresa de miles de millones. ¿A dónde quiero llegar? A que lo realmente importante es el espíritu emprendedor, la habilidad en las relaciones sociales y el instinto empresarial que te hace ver las oportunidades cuando se te presentan. Y hoy en día, tal y como está la situación en nuestro país, quien no tenga contactos y sepa dónde colocarse, en España no tiene nada que hacer. Este siempre ha sido un lugar donde a los mejores se les intenta hundir para que los mediocres (eso sí, amigos tuyos) puedan abrirse paso. Esta no es una competición limpia, y nadie dijo nunca que lo fuera. Por eso si quiero dedicarme a esto, optaré por irme fuera, a un lugar donde se valoren otro tipo de cosas.

Pero aquí hemos venido a hablar de Calatrava. Él y Joaquín Torres son el ejemplo perfecto de arquitectos con éxito que en estos momentos de crisis se están forrando. Y os diré las razones del éxito de cada uno de ellos, desde el punto de vista de los tres factores que he dicho antes.

Calatrava: Arquitecto archiconocido. Se caracteriza por hacer cosas orgánicas que se parecen a cosas reales, como ojos, peces, etc. Es como Gaudí, pero con menos talento. Eso sí, con gran éxito.
- Espíritu emprendedor: Calatrava tiene un estilo propio, innovador. Decidió arriesgarse y seguir fiel a ese estilo, y a pesar de que muchos que entendemos de arquitectura consideramos muchos de sus proyectos como aberraciones, su estilo con la gente de a pie, que es lo que importa, funciona.
- Relaciones sociales: Ha sabido iniciar y mantener contactos con la gente con poder de la Comunidad Valenciana, la gente que podría ser capaz de poner el dinero para sus proyectos. Nadie como él ha sabido ganarse el corazoncito de Camps y Rita Barberá para que le financiaran cualquiera de sus locuras, incluidas maquetas que ni se llegaron a construir.
- Instinto empresarial: Ha sabido aprovechar la oportunidad de los aires de grandeza del PP valenciano en su lucha por poner a Valencia en el mapa y aprovechando sus contactos, convertirse en ese arquitecto de referencia que hiciera muchos de los megaproyectos para la ciudad.

Joaquín Torres: Odiado por muchos, entre otras razones por sus apariciones televisivas en Telecinco, haciendo que media España piense que los arquitectos somos así. Se dedica a hacer casas para famosos.
- Espíritu emprendedor: También es la creación de un estilo, de una marca reconocible. Ha sabido iniciar un estilo y abrirse paso en un mercado concreto aprovechando sus oportunidades.
- Relaciones sociales: Sus apariciones en televisión pueden resultarnos un insulto a los arquitectos con un mínimo de clase, pero lo cierto es que son súper efectivas, labrándose una reputación entre la gente que no tiene mucha idea de arquitectura y se impresiona con cualquier cosa (que ojo, es mucha). Su agenda de contactos con gente importante y con dinero como jugadores del Real Madrid hace mucho.
- Instinto empresarial: Se ha metido en lo que para mí es uno de los mercados más lucrativos en la arquitectura en este momento: la construcción de casas de lujo. No todo el país está en crisis, y de hecho, la gente rica tiene más dinero ahora que antes de la crisis. Es el mercado perfecto, y Joaquín Torres lo ha sabido encontrar.

Bien, después de todo este rollo que he soltado, quiero llegar a una conclusión. Podemos reírnos todo lo que queramos de Calatrava y Joaquín Torres, y de arquitectos de éxito similares a ellos (podríamos hacer una larga lista), pero hay que tener clara una cosa. Puede que sean ética y moralmente reprochables en cuanto a la arquitectura, pero como empresarios, son realmente buenos. Y en esto consiste por desgracia este mundo. Si quieres vivir bien, tienes que ganar el mayor dinero posible, y esta gente sabe cómo hacerlo y no hacen daño a nadie (bueno, Calatrava quizás se llevó algo, pero hasta que no lo juzguen por ello no lo ha hecho). La pregunta que tenéis que haceros es: ¿os sentiríais bien con vosotros mismos haciendo lo que hace Calatrava y ganando una pasta o preferiríais hacer buena arquitectura y ganar un sueldo con el que vivir cómodos y bien?

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